¿Dónde se encuentra México en materia democrática?
Hoy en el Día Internacional de la Democracia, vale la pena preguntarnos: ¿dónde se encuentra México en el sistema democrático?
De acuerdo con el índice de Democracia 2025 de la Unidad de Inteligencia de The Economist (EIU), México ocupa el lugar 81 de 167 países y territorios evaluados.
El índice mide la calidad democrática a partir de cinco dimensiones: proceso electoral y pluralismo, funcionamiento del gobierno, participación política, cultura política y libertades civiles.
En 2025, América Latina y el Caribe mejoraron su puntuación promedio, al pasar de 5.61 en 2024 a 5.71 en 2025. La región obtuvo puntuaciones superiores al promedio mundial en proceso electoral y pluralismo, el funcionamiento del gobierno y la participación política y las libertades civiles. Sin embargo, existe una dimensión en la que la región registra un rezago considerable: la cultura política. Con una puntuación de 4.30 refleja el peor desempeño mundial incluso por debajo de África Oriental y del Norte, que obtuvo 4.38:
México: el mayor deterioro en cultura política
En la dimensión de cultura política, México aparece en el primer lugar entre los países que registraron las mayores caídas acumuladas entre 2011 y 2025.
Pero ¿qué es la cultura política?
Para Gabriel A. Almond, la cultura política comprende los valores, concepciones y actitudes que tiene la población respecto al ámbito político, así como la manera en que perciben las relaciones de mandato y obediencia. Se relaciona, por tanto, con el conocimiento que las personas tienen de su sistema político y con la forma en que se vinculan con él y participan en la vida pública.
Desde esta perspectiva, el dato sobre México merece una lectura que vaya más allá de las elecciones. Una democracia no se limita a organizar elecciones. También necesita una ciudadanía que conozca y valore las reglas democráticas, instituciones capaces de generar confianza y una sociedad dispuesta a participar en los asuntos públicos de manera informada.
Por ello, el deterioro de la cultura democrática plantea una pregunta que va al fondo de la calidad de nuestra democracia: ¿qué está pasando con la relación de la ciudadanía con las instituciones, las reglas y el ejercicio del poder?
El resultado del índice de Democracia 2025 no significa que México haya dejado de ser una democracia electoral ni permite, por sí solo, explicar las causas de este deterioro. Pero sí coloca una señal para prestar atención: podemos tener elecciones competitivas y, al mismo tiempo, enfrentar un debilitamiento de aquellos valores, actitudes y percepciones que sostienen la vida democrática.
México tiene elecciones. La pregunta es qué tan sólida es la cultura política que las sostiene.
