Morena define piezas clave rumbo a 2027: Guerrero enfrenta tensión interna
Morena continuó con las designaciones rumbo a las elecciones de 2027 con el nombramiento de Beatriz Mojica Morga como coordinadora de la transformación en Guerrero y de Carlos Torres Piña en Michoacán.
En Guerrero, la decisión parece tener un costo inmediato: la inconformidad de Abelina López. La alcaldesa de Acapulco con licencia cuestionó públicamente el proceso interno y sostuvo que contaba con una encuesta distinta, lo que coloca al partido ante el reto de procesar una inconformidad que podría ir más allá de una disputa personal. La reacción de López, sumada al rechazo expresado por el PT, abre el riesgo de una fractura interna en Morena en una entidad donde la unidad será determinante para enfrentar la elección de 2027.
Mojica llega al encargo con una trayectoria política amplia: exdiputada federal y local, exsecretaria de desarrollo social de Guerrero, excandidata a la gubernatura y actualmente senadora con licencia. Su principal desafío, sin embargo, no será únicamente posicionarse frente a la oposición, sino lograr que los distintos grupos de Morena acepten el resultado y se incorporen al proyecto que pretende encabezar.
En Michoacán, el escenario es distinto, aunque tampoco exento de competencia interna. Carlos Torres Piña llega con un peso político significativo: fue diputado federal en dos ocasiones y secretario de Gobierno de Michoacán, y recientemente estuvo al frente de la Fiscalía General del Estado. Su designación representa, además, un triunfo para el grupo político del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y un revés para otros aspirantes, particularmente Raúl Morón.
Así, las dos designaciones muestran dos retos diferentes para Morena. En Guerrero, el desafío inmediato es la cohesión frente a una inconformidad que amenaza con convertirse en fractura; en Michoacán, consolidar el liderazgo de Torres Piña después de una contienda interna que dejó grupos y aspiraciones desplazadas.
Las piezas ya están sobre el tablero. El siguiente reto para Morena será convertir sus decisiones internas en unidad política y competitividad electoral.
