Morena vs Morena
Lo insólito ocurrió. El miércoles 25 de marzo en la Cámara de Senadores, a mano alzada (“votación económica”), los senadores de Morena aprobaron la reserva del PT para eliminar la reforma al artículo 35 de la Constitución, incluida en la iniciativa de la presidenta de México para adelantar al primer domingo de junio del próximo año la mal llamada consulta de “revocación de mandato”. Ese era el leitmotiv del plan B
Aunque no quedó constancia del número de votos emitidos, cabe afirmar que el miércoles en la noche la presidenta de la República obtuvo un inesperado e inusual resultado en una votación en el Senado: unanimidad.
Los votos de Morena, PVEM, PAN, PRI y MC se sumaron a los del PT, proponente de la reserva, para rechazar la pretensión de la inquilina de Palacio Nacional de meterse en una boleta y hacer campaña electoral, a su favor y de su partido, en 2027. Por unanimidad, la fecha y términos constitucionales para la consulta de revocación de mandato se quedan como fueron aprobados en diciembre de 2019.
No es que las bancadas de oposición en el Senado no hubieran impugnado la reforma del artículo 35 de la Constitución, aprobado horas antes por mayoría de votos en las comisiones de dictamen. En efecto, senadores del PRI, PAN y MC presentaron múltiples reservas a esa parte del dictamen. Sin embargo, todas fueron rechazadas sin mayor trámite por el bloque oficialista.
Cuando la senadora del PT presentó su reserva, Morena decidió derrotar a Morena, evitando la pena de que en el tablero de votaciones quedara constancia del desaguisado. Por eso en votación económica, a mano alzada, se alcanzó la insólita unanimidad.
En este espacio he analizado el contenido de la primera iniciativa presidencial de reforma electoral, el llamado Plan A, que en la Cámara de Diputados no alcanzó los votos requeridos para ser aprobada. Reducir el dinero a los partidos políticos y cambiar las reglas para la asignación de los diputados de representación proporcional fueron vistos por el PT y el PVEM como una pistola apuntando a su cabeza. Fue entendible su voto en contra.
Lo que no ha sido analizado son los motivos del PT para oponerse a adelantar la consulta de revocación de mandato. Y la inesperada decisión de la presidenta de México de admitir una segunda derrota, que en este caso es todavía mas dura que la anterior, ya que el motivo principal de su plan B no fue aprobado, y además eso ocurrió con los votos de los senadores de Morena y el PVEM, que bien podían haber votado a favor de la propuesta presidencial, dejando que por los votos del PT más los de sus opositores no se cumpliera con el requisito de las dos terceras partes.
Para el PT se trataba de un cálculo estrictamente electoral. La inclusión de la presidenta de México en una boleta en la elección ordinaria de 2027 podía provocar que Morena tomara la tajada del león de la votación para diputados federales, poniendo en riesgo el registro del PT como partido político nacional. No era un asunto menor.
La votación en San Lázaro sobre lo que del plan B queda tendrá lugar en la semana de Pascua, o en la siguiente. El periodo ordinario de sesiones concluirá el 30 de abril. En reciente conferencia mañanera, la presidenta de México no descartó un plan C para culminar su intento de reforma electoral. En particular, son muchas voces las que le piden posponer a 2028 la elección judicial, o al menos ajustar las reglas,
Por ahora, lo que tiene aprobado son 3 cambios de orden no electoral: el límite de 15 regidores para los cabildos municipales. El tope de gastos anuales para los congresos locales y el machetazo contra las prestaciones laborales de los servidores públicos de las autoridades electorales.
Mucho ruido. Pocas nueces.
